El 1 de diciembre se llevó a cabo la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México y, con ello, el banderazo de la llamada Cuarta Transformación. Ese mismo fin de semana comenzó la designación del equipo que lo acompañará al frente de cada una de las 20 dependencias que conforman el Poder Ejecutivo de la Unión, de acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.

Esta serie de designaciones fue el primer mensaje de un avance y progreso sustancial en la igualdad de género de la nueva administración. El gabinete de López Obrador cuenta con 12 titulares hombres y ocho titulares mujeres; es decir, 40% del grupo de tomadores de decisiones en la Administración Pública Federal Centralizada está representado por mujeres por primera vez en la historia de nuestro país.

 

Ilustración: Oldemar González

Por su parte, hay doce dependencias dirigidas por hombres: Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) con Marcelo Ebrard Casaubón, Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con Luis Cresencio Sandoval, Secretaría de Marina (Semar) con José Rafael Ojeda Durán, Secretaría de Seguridad Pública y Ciudadana (SSPC) con Alfonso Durazo Montaño, Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) con Carlos Urzúa Macías, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) con Víctor Villalobos Arámbula, Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) con Javier Jiménez Espriú, Secretaría de Educación Pública (SEP) con Esteban Moctezuma Barragán, Secretaría de Salud (Ssa) con Jorge Alcocer Varela, Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (SEDATU) con Román Meyer Falcón, Secretaría de Turismo (Sectur) con Miguel Torruco Marqués y la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal con Julio Scherer Ibarra.

Las ocho dependencias restantes no sólo cuentan con titulares mujeres, sino que tienen datos interesantes al respecto contrastados con la historia. Aquí algunos detalles que vale la pena destacar.

La Secretaría del Bienestar (Bienestar), creada en 1992 como Secretaría de Desarrollo Social, es la dependencia que históricamente ha contado con el mayor número de titulares mujeres en la Administración Pública Federal con tan sólo cuatro Secretarias. En esta ocasión, la dependencia está a cargo de la agrónoma María Luisa Albores González.

La Secretaría de la Función Pública (SFP), creada en 2003, y la Secretaría de Cultura (Cultura), creada en 2012, son las dependencias más recientes en el Poder Ejecutivo y ambas cuentan con su segunda titular mujer al frente, la doctora en ciencias Eréndira Sandoval Ballesteros y la abogada Alejandra Frausto Guerrero, respectivamente.

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), encabezada por  la maestra en arte transformativo Josefa González Blanco Ortiz Mena, y la Secretaría de Energía (Sener), encabezada por la ingeniera química Rocío Nahle García, tienen a la segunda titular mujer desde su creación en 1994 y lo mismo ocurre con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), encabezada por la maestra en derecho Luisa María Alcalde Luján, desde su creación en 1940.

Sin embargo, los datos más relevantes en materia de igualdad de género del nuevo gabinete están en la Secretaría de Economía (SE), creada en 1946, que tiene a la doctora en historia económica Graciela Márquez Colín como titular y en la Secretaría de Gobernación (Segob), creada como hoy se le conoce en 1917, que tiene a la doctora (Honoris Causa) Olga Sánchez Cordero también como titular. Ambas dependencias tienen a la primera Secretaria mujer en su historia; en otras palabras, habrá una mujer al frente de estas dependencias por primera vez en 101 y 72 años, respectivamente.

Asimismo, entre otros nombramientos que han resultado una grata sorpresa en materia de género están: Angélica Ivonne Cisneros Luján al frente de la Comisión Nacional de Protección Social (Seguro Popular), Galia Borja Gómez como la Tesorera de la Federación (Tesofe) y Margarita Ríos Fajart como Jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT). En tanto que el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) tiene a la primera Directora General en su historia, María Elena Álvarez-Buylla.

En cuanto a los proyectos prioritarios anunciados por López Obrador desde la campaña por la contienda presidencial, ya se ha anunciado que dos de los más grandes y relevantes para la política social estarán dirigidos también por mujeres. Destacan la Pensión para el Bienestar de los Adultos Mayores dirigido por Rocío Bárcena Molina en Bienestar y la anunciada estrategia nacional de becas universales dirigida por Leticia Ánimas Vargas desde Prospera en SEP.

Otro gran cambio a favor de la igualdad de género es el Gabinete del Gobierno de la Ciudad de México, mayoritariamente conformado por mujeres y encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo. Entre las mujeres que destacan en dicho Gabinete se encuentran: Rosa Icela Rodríguez Velázquez (Gobernación), Luz Elena González Escobar (Finanzas), Ernestina Godoy Ramos (Procuraduría General de Justicia), Almudena Ocejo Rojo (Desarrollo Social), Gabriela Rodríguez Ramírez (Instituto de las Mujeres), Rosaura Ruiz Gutiérrez (Educación), Marina Robles García (Medio Ambiente), Soledad Aragón Martínez (Trabajo), Ileana Villalobos Estrada (Desarrollo Urbano y Vivienda), Olivia López Arellano (Salud), Larisa Ortiz Quintero (Desarrollo Rural), Myriam Urzúa Venegas (Protección Civil), Martha Patricia Ruiz Anchondo (Procuraduría Social), Esthela Damián Peralta (DIF CDMX), Araceli Damián González (Consejo de Evaluación de Desarrollo Social), Dunia Ludlow Deloya (Coordinadora General de la Autoridad del Centro Histórico), Adriana Contreras Vera (Directora General de Gobierno). Estas mujeres representan 48% del Gabinete de la CDMX.

Finalmente, cabe señalar que por primera vez el Congreso de la Unión también cuenta con paridad de género, pues la Cámara de Diputados está representada en 48% por mujeres mientras la Cámara de Senadores en 49%.

Si bien es por demás plausible e innegable el avance que se muestra en cuanto a la incorporación de mujeres al mando del poder legislativo, de dependencias estatales y federales, así como de proyectos estratégicos del nuevo gobierno, no es obvio que este enfoque paritario se mantenga en el nivel de mando inmediato inferior en el ejecutivo federal; es decir, en el de subsecretarías de Estado, pues, hasta el momento, la información disponible en comunicados oficiales así como las redes sociales (verificadas) de los titulares ya en funciones han dejado ver que sólo 10 de las 42 subsecretarías de Estado1 (es decir, sólo 23%) están dirigidas por mujeres.

Entre estas titulares se encuentran: Diana Álvarez Maury en Segob, Victoria Rodríguez Ceja en SHCP, Martha Delgado Peralta en SRE, Ariadna Montiel Reyes en Bienestar, Luz María de la Mora en SE, Asa Cristina Laurell en Ssa, Salma Leticia Jalife Villalón en SCT, Tania e la Paz en SFP, Natalia Toledo en Cultura y Katya Puga en Semarnat. Si bien quedan algunas designaciones pendientes, no parece que el porcentaje pueda crecer sustancialmente, al menos en este primer Gabinete.

En contraste, hay siete dependencias que parece que estarán dirigidas por grupos exclusivamente conformados por hombres en sus dos niveles de mayor jerarquía como son Sedena, Semar, SSPC, Sader, SEP, SEDATU y Sectur.

Vale la pena señalar y enfatizar que el análisis aquí realizado no implica ni sugiere diferencias en el desempeño y en los resultados esperados por parte de cada institución de la Administración Pública, así como tampoco es incorrecto o inadecuado que sean hombres quienes estén al frente de tales proyectos, pues otra particular cualidad del Gabinete de López Obrador es contar con personas que tienen, en su mayoría, estudios de nivel superior, además de trayectorias que respaldan las designaciones antes señaladas.

No obstante, sería deseable que todas las dependencias de la Administración Pública Federal estuvieran representadas tanto por hombres como por mujeres por igual, con base en sus credenciales y trayectoria, sin distinción de ningún otro tipo.

Todo lo descrito anteriormente confirma que entre los principales retos de la 4T está el hecho de que la sola designación de mujeres al frente de cargos públicos de alto nivel, deje de ser motivo de escribir un artículo, que la paridad de género trascienda a todos los niveles de la estructura orgánica de cada institución del Estado Mexicano y, con suerte, a su tan criticado logotipo.

 

Ariadna Díaz
Economista por la Universidad Nacional Autónoma de México y por The University of York en el Reino Unido.


1 El número de Subsecretarías, así como los nombres de sus titulares, pueden variar en función de las modificaciones que se realicen al interior de cada dependencia derivados de la política de austeridad.

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