En septiembre de 2017 publiqué en este espacio Sobre bitcoin, los nuevos ricos y los pobres de costumbre, oportunidad en la que erré al dar por hecho que en México se compran y venden pero no se producen criptodivisas debido al alto costo de la energía eléctrica. Más me tardé en afirmar tal cosa que en lo que algunos mineros mexicanos tuvieron a bien levantar la mano.

Si todo esto parece un trabalenguas y el tema se le antoja interesante, le sugiero echar una mirada al texto antes referido a modo de introducción, así como a la gran diversidad de información que en la red hallará sobre este vibrante tema. Por lo pronto, para efectos de lo que comentaré a continuación, es preciso tomar en cuenta que:

1. Gracias a la tecnología de cadena de bloques (blockchain), es posible generar  y poner en circulación divisas electrónicas sin necesidad de un banco central, almacenando, transmitiendo y confirmando todas las transacciones en un solo libro contable.1 Todo parece indicar que más de uno aprendió la lección después de la crisis bursátil de 2008.

2. El acto mediante el cual se producen esas divisas electrónicas para ponerlas en circulación se denomina minería.2 En algunos casos, la producción de criptodivisas se remunera, volviéndola una actividad rentable para el minero.

3. Al momento de escribir este texto existen más de 1000 criptodivisas, siendo Bitcoin la primera y más popular. Cada criptomoneda tiene características distintas que conviene conocer antes de realizar cualquier inversión o utilizarlas como medio de pago.

4. Para producir una criptomoneda (ya sea una nueva o una que ya esté en circulación) se requiere de conocimientos informáticos especializados, equipo de cómputo específico para minar, energía eléctrica y sistemas de enfriamiento. Cuando tenemos mínimo dos unidades de cada cosa, hablamos de un pool de minería, la mayor parte de los cuales se ubican en China, República Checa, Georgia e Islandia.

5. En México, la Ley para regular las instituciones de tecnología financiera (Fintech) aprobada por el Senado en diciembre de 2017, contempla la figura de activos virtuales o criptodivisas y establece lineamientos generales para su uso como medio de pago, que actualmente es marginal en nuestro país y que con el tiempo se irá extendiendo.

Aclarado esto, volvamos a la pregunta que motivó estas líneas. ¿Quiénes hacen criptodivisas en México y con qué propósitos?  Tras algunas semanas de investigación de escritorio y trabajo de campo que incluyó entrevistas a mineros mexicanos, concluí que en su mayoría son varones (mineras, manifiéstense) con formación profesional y  conocimientos de intermedios a avanzados en lenguaje de computadoras, que cuentan con equipo de cómputo especializado o han adaptado equipos convencionales para minar. Algunos de los entrevistados señalaron que también hay videogamers de grandes ligas que por contar con excelentes equipos para jugar han transitado de manera natural a la criptominería, afirmación que considero factible pero no logré corroborar de primera fuente (videogamers mineros, manifiéstense).

No me extrañaría que en unos pocos meses tuviésemos noticias de que en tal o cual centro de investigación equipado con computadoras de última generación (hasta ahora subutilizadas porque sólo dos muchachitos sabelotodo saben cómo funciona el armatoste) alguien aprovechó la falta de monitoreo en los gastos de energía eléctrica para producir criptomonedas, ya sea por mera curiosidad científica o con reales propósitos lucrativos.  Esto también podría ocurrir en el caso de las personas que por una u otra razón no pagan energía eléctrica (ya sea porque tienen parientes en la CFE o porque se colgaron con un diablito) y que se aplican para estudiar los procesos de minado y adquirir el software y equipo adecuado para ello; en uno u otro caso, la gente con las habilidades correctas hallará la forma de resolver el proceso.

Antes de lanzarse a la Plaza de la Computación por una placa madre y una extensión de la tarjeta gráfica para su computadora personal, es fundamental advertir que a estas alturas del partido minar Bitcoins de manera solitaria y con equipo casero no es factible ni rentable por las razones enunciadas al principio. Este hecho es independiente de los posibles rendimientos que las inversiones en criptomonedas puedan reportar para quien las adquiere, cosa que no requiere de computadoras ni conocimientos financieros especializados.

Uno de los hallazgos más interesantes de la pesquisa fue que los mineros mexicanos no producen Bitcoins pero sí Monero, ZCash y Litecoin, entre otras divisas, y que la elección de cada una de éstas depende de los proyectos que sustentan cada alternativa. Mi fantasía cyberpunk se fue al traste, no hallé galerones repletos de geeks que día y noche minan para comprar armas largas, sino a profesionales bien preparados que pagan impuestos, van a sus trabajos y además producen criptodivisas con propósitos diversos, no necesariamente lucrativos.  Ejemplo de ello es Minando x México, proyecto creado a raíz del 19S que permite minar Monero de manera simplificada para la reconstrucción del país.

Los siguientes cuatro ejemplos me parecen otras criptodivisas asociadas con proyectos de gran interés:

Aventus: Creada como alternativa a la reventa de boletos y al abuso de los intermediarios que hasta el día de hoy prácticamente han monopolizado gigantes como Ticketmaster.

Einstenium: Creada para financiar proyectos filantrópicos y de investigación científica avanzada.

Sia: Propone convertirse en una red descentralizada de almacenamiento en la nube, la más rápida, barata y segura del mundo, compitiendo con Amazon, Google y Microsoft.

Substratum: creada para promover la descentralización y neutralidad de la red, el ecosistema de esta divisa para usuarios promedio no requiere de conocimientos especializados.

Todo parece indicar que la extinción de los mamuts intermediarios es el nombre del juego, lo mismo si se trata de Banxico que de Ticketmaster o Amazon. Es allí donde reside el mayor aprendizaje y la más grande revolución de las criptodivisas. Por supuesto, esto traerá beneficios y nuevos problemas que no hemos ni imaginado, pero que a mi juicio valdrá la pena conocer.

Karla Paniagua es coordinadora de investigación y directora de la especialidad en Diseño del mañana en Centro de diseño, cine y televisión.


1 Actualmente existen alternativas a Blockchain, por ejemplo Hashgragh, Tradeblock, etc.

2 Existen monedas que se minan parcial o totalmente antes de salir al mercado para concentrar su distribución en determinada comunidad.



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