Élites y racismo: el privilegio de ser blanco (en México), o cómo un rico reconoce a otro rico
Al igual que otros sistemas de estratificación social, el racismo está gobernado por relaciones de poder y privilegio, que establecen su legitimidad para distribuir recursos con el pretexto de que las diferencias humanas existen. Se expresa como una serie de prácticas diversas, estructurales y sistemáticas de explotación e injusticia que se activan en respuesta a los valores que se adscriben a características físicas racionalizadas que subordinan unos a otros.
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