¿Es posible un ingreso único vital?

El 28 de abril de 2020, la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Rojas (PAN), y las diputadas Silvia Lorena Villavicencio (Morena) y Martha Tagle (MC) presentaron una proposición de punto de acuerdo para exhortar al presidente López Obrador a que contemple una medida de “ingreso único vital”, temporal y no condicionado para las personas que vean mermados sus ingresos por la emergencia sanitaria actual.1 Las diputadas proponen que se otorgue un apoyo económico directo a través de tarjetas (o por los medios necesarios) por un monto de $3,746 pesos por tres meses a aquellas personas que lo soliciten y que no cuenten con seguridad social ni sean beneficiarios de algún programa social. La propuesta indica que el Programa para el Bienestar de las Personas en Emergencia Social o Natural puede servir como vía de implementación.

Ésta no es una idea nueva. A principios de la década de 1970, el pensador Gabriel Zaid propuso que los ciudadanos recibieran una renta nacional; mientras que el presidente José López Portillo prometió que todos los mexicanos recibirían un beneficio derivado del petróleo.2 Ninguna de esas propuestas prosperó, pero recientemente volvieron a ser parte de la discusión pública. En 2016 Araceli Damián González y Norma Xóchitl Hernández Colín —diputadas de Morena— presentaron una iniciativa de reforma constitucional para crear el derecho al llamado Ingreso Ciudadano Universal Alimentario.3 Durante las elecciones de 2018, Ricardo Anaya, candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, propuso un ingreso básico universal de mil quinientos pesos mensuales como una estrategia para combatir la pobreza y la desigualdad, estimular el mercado interno y enfrentar el desempleo.4

Ilustración: Víctor Solís

¿Por qué es necesario un ingreso único vital?

El brote del SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad COVID-19, no sólo es una crisis sanitaria sino también una amenaza al empleo y a los ingresos de las y los trabajadores. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), durante abril de 2020 se perdieron poco más de medio millón de empleos formales, la cifra más alta desde que se tiene registro.5 Al respecto, Zoé Robledo, director general del IMSS, informó que se perdieron los empleos de los salarios más bajos, principalmente del sector de la construcción.6

Además, el presidente López Obrador estima que la economía sufrirá una caída de 6.6 % del PIB;7 aunque Citibanamex espera una contracción económica de entre 9% y 12%.8 Por si esto fuera poco, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) dio a conocer estimaciones nada alentadoras: la disminución del ingreso de los hogares podría generar que entre 8.9 y 9.8 millones de personas caigan en situación de pobreza por ingresos y que entre 6.1 y 10.7 millones de personas queden en situación de pobreza extrema. La población en pobreza y pobreza extrema ha disminuido gradualmente desde 2008, por lo que ésta sería la primera vez que hay un retroceso de tal magnitud.9

Las medidas para frenar la propagación de la enfermedad ⎯principalmente el distanciamiento social y el confinamiento⎯ imponen un alto costo para las y los trabajadores: hay quienes se quedan a trabajar desde casa, quienes se ven obligados a aceptar un salario reducido, quienes simplemente son despedidos y quienes dejan de recibir clientes o deben cerrar sus negocios. Los trabajadores independientes y los informales enfrentan grandes dificultades para mantener sus ingresos. Así, un ingreso vital se vislumbra en el horizonte como una política social, económica y sanitaria. De tal manera que es apremiante atender a las personas trabajadoras más vulnerables para evitar que caigan en la pobreza o en la enfermedad y para no profundizar la desigualdad que sufre el país.

Fortalezas y debilidades de la propuesta presentada en Cámara de Diputados

La propuesta de las diputadas tiene dos grandes fortalezas: primero, responde a un problema real al atender nuevas vulnerabilidades; segundo, es una política novedosa que puede implementarse. El ingreso único vital busca atender a la población que debido al coronavirus ha aumentado su grado de vulnerabilidad. Todos los mexicanos somos susceptibles a contraer el virus; sin embargo, existen personas que cuentan con más recursos para protegerse, tales como mayores ahorros, redes de apoyo, espacios dignos para pasar el confinamiento, esquemas laborales flexibles, falta de dependientes económicos, entre otros.

Además, el ingreso único vital es una política implementable pues será una intervención dirigida a una población específica, será temporal y podrá utilizar una estructura administrativa existente. La propuesta establece que la población objetivo serán aquellas personas que hayan visto mermados sus ingresos por la emergencia sanitaria, que no cuenten con seguridad social, ni sean beneficiarias de algún programa social. La medida sólo durará tres meses. Además, podrá utilizar la estructura del Programa para el Bienestar de las Personas en Emergencia Social o Natural para la implementación.

Sin embargo, la proposición de punto de acuerdo de las diputadas sólo es un punto de partida y es perfectible. En primer lugar, la propuesta multipartidista no justifica el monto del apoyo económico ($3,746 pesos).  En segundo lugar, la población objetivo se define de manera vaga de tal forma que los potenciales beneficiarios son “todas las personas que lo soliciten” que no cuenten con seguridad social ni sean beneficiarios de algún programa social. Estas dos imprecisiones de la propuesta provocan que, primero, sea imposible cuantificar el costo de implementar la medida y, segundo, tampoco se puede definir si el monto asignado responde a las necesidades de la población objetivo.

Propuesta de ingreso único vital

Un criterio para definir el monto del ingreso único vital podría consistir en entregar el dinero suficiente para cubrir el costo de la canasta básica alimentaria urbana, es decir, $1,632.50 pesos en abril de 2020, de acuerdo con los cálculos del Coneval.10 La población objetivo podría definirse mediante un programa de tres fases: en un primer momento el ingreso único vital puede funcionar como un seguro de desempleo para los 555 mil trabajadores formales que lo perdieron y, en una segunda fase, se podría ampliar la cobertura a las aproximadamente 1.9 millones de personas que ya se encontraban desempleadas; en una tercera fase, a las 31.3 millones de personas trabajando en el sector informal.11 De tal manera que la población objetivo sería de aproximadamente 33.75 millones de personas y se buscaría entregar el apoyo por dos meses con posibilidad de ampliarlo.

El ingreso único vital requeriría un gasto público total de 110,194 millones de pesos, suponiendo que sólo se entregará por dos meses a los 33.75 millones de personas. El costo total equivaldría al 1.8% del presupuesto aprobado para 2020 y sería menor al costo de cualquiera de los tres proyectos insignia de infraestructura del Gobierno Federal ⎯Refinería Dos Bocas, estimado en 190,400 millones de pesos;12 Tren Maya, aproximadamente 139,000 millones de pesos;13 y la Red aeroportuaria Santa Lucía-AICM-Toluca, con una inversión de 174,594 millones de pesos.14 A continuación, se detallan los costos y se comparan con los proyectos de infraestructura.

Cuadro. Costo de la propuesta de ingreso único vital comparado con los proyectos de infraestructura

Cuadro. Costo de la propuesta de ingreso único vital comparado con los proyectos de infraestructura

Fuente: Elaboración propia

Desde luego que los recursos podrían obtenerse de cualquier otro apartado del presupuesto, pero consideramos que sería rentable cancelar alguno de los tres polémicos proyectos para garantizar un ingreso único vital para las personas más vulnerables y así evitar que la crisis económica sea más profunda y duradera. El ingreso único vital no sólo es una propuesta necesaria, sino que también es útil y viable. Esta política debe implementarse adecuadamente y debe contener un padrón de beneficiarios que sea público y confiable para garantizar que los recursos lleguen a quienes realmente lo necesitan.  En estos tiempos de crisis, México necesita una política pública efectiva, un Estado solidario y no un gasto público que fomente el populismo y el clientelismo.

 

Mercedes Carbonell Peláez
Licenciada en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el Centro de Investigación y Docencia Económicas. Actualmente estudia la maestría en International and Social Public Policy en la London School of Economics.

Carlos Enrique Ramos Chávez
Licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por el Centro de Investigación y Docencia Económicas.


1 Rojas Hernández, Laura Angélica, Tagle Martínez, Martha y Villavicencio Ayala, Silvia Lorena. Proposición con punto de acuerdo, a fin de exhortar al Ejecutivo Federal a considerar como medida un “ingreso único vital”, temporal y no condicionado, para personas cuyos ingresos disminuirán ante la emergencia sanitaria por el COVID-19. [En línea] 28 de abril de 2020. [Citado el: 11 de mayo de 2020.]

2 Fariza, Ignacio. La renta básica universal en México: una utopía posible. [En línea] El País, 15 de mayo de 2017. [Citado el: 21 de abril de 2020.]

3 Martínez, León A. Un ingreso básico universal en México es viable; falta definir el modelo. [En línea] El Economista, 27 de febrero de 2018. [Citado el: 21 de abril de 2020.]

4 Alcántara, Suzzete. Ingreso Básico Universal será de mil 500 pesos mensuales: Anaya. [En línea] El Universal, 20 de junio de 2018. [Citado el: 21 de abril de 2020.]

5 Migueles, Rubén. En abril se perdieron 555 mil 247 empleos formales: IMSS. [En línea] El Universal, 12 de mayo de 2020. [Citado el: 13 de mayo de 2020.]

6 Redacción ejecentral. Se perdieron los empleos con los salarios más bajos: Zoé Robledo. [En línea] 13 de mayo de 2020. [Citado el: 13 de mayo de 2020.]

7 Fierro, Juan Omar. AMLO estima pérdida de 500 mil empleos en abril y caída de 6.6% del PIB en 2020. [En línea] 9 de mayo de 2020. [Citado el: 9 de mayo de 2020.]

8 Expansión. Citibanamex prevé que el PIB de México se desplome 9% este año. [En línea] Expansión.mx, 21 de abril de 2020. [Citado el: 23 de abril de 2020.]

9 Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV2 (COVID-19) en México. [En línea] 11 de mayo de 2020. [Citado el: 13 de mayo de 2020.]

10 Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Evolución mensual del valor de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos (Canasta alimentaria). [En línea] abril de 2020. [Citado el: 13 de mayo de 2020.]

11 Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Cuarto trimestre de 2019. [En línea] INEGI, febrero de 2020. [Citado el: 27 de abril de 2020.]

12 Nava, Diana. Refinería de Dos Bocas podrá costar hasta 23% más por dólar caro. [En línea] El Financiero, 1 de abril de 2020. [Citado el: 26 de abril de 2020.]

13 Vásquez, Azucena. Estiman en 139 mil mdp costo de Tren Maya. [En línea] Reforma, 8 de enero de 2020. [Citado el: 26 de abril de 2020.]

14 Arista, Lidia. Santa Lucía despega; lo que debes saber antes del banderazo del presidente. [En línea] Expansión Política, 17 de octubre de 2019. [Citado el: 26 de abril de 2020.]

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Publicado en: Economía, Sociedad