Grandes males y grandes consecuencias: desarrollo y movilidad social a la mexicana

A finales de abril de este año, la recién publicada biografía intelectual de Albert O. Hirschman escrita por Michele Alacevich (2021) se volvió tendencia entre los economistas heterodoxos, provocando que más de uno decidiera releer la obra del ya fallecido autor europeo. No está de más recordar que Hirschman fue un intelectual alemán al que se le recuerda por sus aportes a la economía del desarrollo. En mi caso, decidí recurrir a las páginas de The Strategy of Economic Development (1958), uno de los primeros libros de Hirschman. En dicho texto, el economista alemán argumenta que los países subdesarrollados permanecen en dicha situación ante la falta de fuertes políticas estatales que permitan mejorar la distribución del ingreso de los individuos y promuevan la industrialización de sus economías.

Ilustración: Patricio Betteo

En el contexto actual, la situación de los países subdesarrollados ha empeorado tras la llegada de la pandemia de covid-19. Bien dice aquel famoso dicho mexicano que “a grandes males, grandes remedios”. Sin embargo, ante la ausencia de una especie de vacuna económica que nos hubiese permitido prevenir las secuelas del coronavirus, lo que tenemos en México son más bien grandes consecuencias. Esta situación se ve ejemplificada con la variación anual del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre de 2021 en relación con el año anterior, misma que fue anunciada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) recientemente. Recordemos que el PIB es una variable que representa el valor monetario de los bienes y servicios producidos en un país durante un periodo determinado. En el trimestre en cuestión, el PIB tuvo una reducción del 2.9 % con respecto al año anterior (INEGI, 2021a), lo que muestra un claro desajuste en la estabilidad de la economía mexicana. No obstante, es necesario recordar que el valor del PIB venía en declive desde principios de 2019, antes de que la pandemia de covid-19 comenzara.

Si bien el PIB es la variable clave para entender el comportamiento de una economía, existen otras cifras que nos permiten comprender con mayor profundidad las grandes consecuencias de la pandemia. Una de ellas es el Índice Global de la Actividad Económica (IGAE), que muestra la evolución del sector real de la economía en el corto plazo. Esta cifra presentó una reducción del 4 % en febrero de 2021 con respecto al mismo mes del año anterior. En términos de los sectores de actividad económica, las primarias fueron las únicas que presentaron un crecimiento, mismo que fue del 6.3 % en relación con febrero de 2020. Por otra parte, las actividades secundarias y terciarias presentaron una reducción del 3.1 % y 5 %, respectivamente, durante el mismo periodo (INEGI, 2021b).

Otro número de la misma naturaleza es el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), que mide la variación de dichas actividades en el corto plazo. En este sentido, recientemente el INEGI reveló los resultados de esta variable para el cuarto trimestre de 2020. En relación con el mismo periodo de 2019, la actividad económica de la mayoría de los estados presentó una grave reducción, a excepción de Oaxaca, Baja California, Tabasco, Zacatecas y Aguascalientes, quienes se vieron menos dañados por la pandemia. En contraste, Baja California Sur y Quintana Roo fueron los estados más afectados, dado que presentaron reducciones del 15.4 % y 20.3 %, respectivamente, en su actividad económica durante el periodo señalado (INEGI, 2021c).

Asimismo, también considero importante destacar los resultados del Índice Global de Personal Ocupado de los Sectores Económicos (IGPOSE) para febrero de 2021. Esta variable mide a las personas ocupadas de los sectores no agropecuarios, misma que presentó una caída del 3.4 % relacionada con el mismo mes del año anterior (INEGI, 2021d). Por tanto, este valor refleja la devastadora pérdida de empleos que sufrieron miles de mexicanos como resultado de la pandemia de covid-19. Finalmente, el último dato que me gustaría comentar es el Índice Global de Remuneraciones de los Sectores Económicos (IGRESE), que mide las retribuciones de los sectores no agropecuarios de la economía. En este sentido, esta cifra presentó una caída del 4.9 % en febrero de 2021 en relación con el mismo mes del año anterior (INEGI, 2021d). Este resultado no sólo muestra la pérdida de empleos sino también la reducción de salarios a la que se vieron sujetos muchas de las personas que, si bien no perdieron su trabajo, sí sufrieron una disminución de sus ingresos.

¿Qué nos dicen estos datos en términos de movilidad social? Como he comentado en textos anteriores, la movilidad social nos permite observar cómo el incremento o la reducción de los ingresos de los trabajadores se ven reflejadas en su estatus social. Esta movilidad puede darse en dos direcciones, de manera ascendente o descendente. La primera es presentada por aquellos individuos que logran alcanzar un aumento en sus remuneraciones salariales, lo que les permite salir de la pobreza o, en su caso, mejorar su situación económica. En el caso de la segunda, que me atrevo a llamar la movilidad social a la mexicana, ocurre lo contrario. De tal forma que los individuos que la padecen perciben una reducción o estancamiento en sus ingresos que los obliga a permanecer en la pobreza.

Como muestran los datos presentados por el INEGI, la movilidad social a la mexicana se ve reforzada por los desajustes económicos ocasionados por la pandemia. Por tanto, nos encontramos frente a dos grandes males, el coronavirus y la pobreza. Sin embargo, ante la falta de políticas estatales eficientes que pudieran fungir como remedio a los desajustes económicos de la forma que propuso Hirschman, lo que tenemos realmente son grandes consecuencias que ponen en juego el bienestar de nosotros como mexicanos y el futuro del país entero.

 

Giovanni Villavicencio
Estudiante de la maestría en Historia Internacional del CIDE.

 

Referencias

Alacevich, M. (2021). Albert O. Hirschman: An intellectual biography. Columbia University Press.

Hirschman, A. O. (1958). The strategy of economic development. Yale Univ. Pr.

INEGI. (2021a). Estimación oportuna del producto interno bruto en México durante el primer trimestre de 2021. México.

INEGI. (2021b). Indicador global de la actividad económica durante febrero de 2021. México.

INEGI. (2021c). Indicador trimestral de la actividad económica estatal durante el cuarto trimestre de 2020. México.

INEGI. (2021d). Índices globales de personal y remuneraciones de los sectores económicos cifras de febrero de 2021. México.

 

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Publicado en: Economía