Kenneth Joseph Arrow (1921-2017) fue sin duda uno de los grandes economistas que ha dado la humanidad. Educado en la tradición neoclásica, sus aportes a la teoría económica son innumerables y de suma importancia para entender el mundo contemporáneo. Con motivo del centenario de su natalicio, haremos aquí un breve recorrido por su vida y algunas de sus aportaciones.

Kenneth Joseph Arrow. Fotografía: Linda A. Cicero / Stanford News Service bajo licencia de Creative Commons
Vida y obra
En palabras de Amartya Sen, colega y amigo de Arrow: “es difícil encontrar una medida adecuada de la grandeza de Arrow como economista”1 Su obra ha tenido una amplia influencia en la conformación de teorías modernas como la estructura matemática de la votación, la economía del bienestar, la economía del sector público, la economía de la salud, la teoría de juegos y hasta la filosofía moral y política, así como las teorías de la justicia y de la elección social como marco conceptual para las políticas públicas.
Arrow nació en Nueva York el 23 de agosto de 1921 en el seno de una familia de inmigrantes rumanos. Estudió el bachelor of arts —el equivalente de la licenciatura— en matemáticas en el City College of New York. Hizo su maestría en matemáticas en 1941 en la Universidad de Columbia, donde conoció al estadístico y economista Harold Hotelling, su subsecuente supervisor doctoral, quien lo convenció de que se cambiara al Departamento de Economía para continuar sus estudios en esa misma universidad. Sin embargo, entre 1942 y 1946 Arrow tuvo que suspender su educación, pues fue llamado a servir como oficial en la Segunda Guerra Mundial. En 1946 regresó a Columbia y en 1949 obtuvo su doctorado en economía.
Arrow fue profesor de Economía y Estadística en la Universidad de Stanford de 1949 a 1968 y jefe del Departamento de Economía de la misma universidad de 1953 a 1963. Trabajó como investigador asociado en la Cowles Commission for Research in Economics de la Universidad de Chicago bajo la dirección de Tjalling Koopmans. En años subsecuentes pasó a la RAND Corporation en la época dorada del surgimiento de la teoría de juegos y la programación matemática. Arrow también fue miembro del Center for Advanced Study in the Behavioral Sciences en 1956. Un año más tarde recibió la medalla John Bates Clark de la American Economics Association, otorgada al mejor economista estadounidense menor de 40 años. Fue economista asesor del United States Council of Economic Advisors en 1962 y en 1968 pasó a ser profesor de Economía en la Universidad de Harvard.
En 1972, a los 51 años, fue galardonado con el Premio Nobel de Economía, compartido con John Hicks, por sus contribuciones fundamentales a la renovación de la teoría del equilibrio general y del bienestar, así como por sus contribuciones pioneras a la teoría de la elección social. A la fecha es el economista varón más joven en recibir dicho honor.
A Arrow debemos el establecimiento del equilibrio como la base de la teoría económica y de nuestra forma de ver la economía convencional. Al acercarse el final de su carrera, sin embargo, Arrow empezó a pensar de manera diferente sobre sus ideas. Su honestidad intelectual le llevó a reconocer que había un hueco en su teoría. En palabras de Brian Arthur: “Kenneth Arrow era riguroso no sólo con las matemáticas, sino con su propio pensamiento, y estaba dispuesto a reevaluar sus propias ideas si eso fomentaba la verdad”.2 Arrow fue uno de los primeros en creer que la ciencia económica podría beneficiarse de las lecciones aprendidas por la teoría de sistemas complejos, la informática y la biología para estudiar a su campo de estudio como un sistema en desequilibrio y en constante evolución. En ese sentido, Arrow es considerado uno de los grandes artífices del pensamiento económico neoclásico y, al mismo tiempo, uno de sus más agudos críticos.
Quizá sea posible afirmar que Arrow fue el economista más importante del siglo XX. Ningún otro economista, con la posible excepción de John M. Keynes, fue mejor mentor que él. Basta con señalar que cuatro de sus estudiantes —John Harsayi, Michael Spence, Eric Maskin, y Roger Myerson— posteriormente ganaron un Premio Nobel. Un mejor entendimiento de la obra de Arrow nos permitirá comprender lo que quería decir el profesor Sen cuando afirmó que “no sólo es uno de los más grandes economistas y teóricos políticos de todos los tiempos, sino también un intelectual de excepcional visión, humanidad y generosidad”.3
Principales aportaciones
Los aportes de Arrow han sugerido diversos caminos de investigación que van desde la estadística y matemática aplicada hasta reflexiones filosóficas sobre el funcionamiento del mercado y la asignación eficiente de los recursos. Sus contribuciones arquitectónicas tuvieron una repercusión inmediata en la economía teórica y aplicada. A decir del economista George Feiwel, los trabajos de Arrow “tratan sobre la música en la economía, sobre uno de sus compositores verdaderamente creativos, directores inspiradores, instrumentistas virtuosos y críticos constructivos”.4 Las cinco contribuciones más importantes de Arrow son las siguientes:
1. En 1951 Arrow publicó Social Choice and Individual Values, obra donde formula su teoría de la elección social. Es en este libro, basado en su tesis doctoral, que Arrow enuncia por primera vez su “teorema de la imposibilidad”: la búsqueda de condiciones razonables y plausibles para la agregación de preferencias individuales en una función de bienestar social. El campo de la elección social se nutrió del seminario conjunto sobre este tema que realizaron Ken Arrow, Amartya Sen y John Rawls en la Universidad de Harvard durante los años 1968-89.
2. En 1953 Arrow publicó su estudio pionero sobre el papel de los valores en la asignación óptima de la asunción de riesgos, teoría que más adelante desarrolló en Aspects of the Theory of Risk-Bearing (1965) y Essays in the Theory of Risk (1970).
3. En 1954 la celebrada colaboración de Arrow con Gerard Debreu, Existence of Equilibrium for a Competitive Economy, estableció con rigor la existencia del equilibrio general walrasiano de una economía perfectamente competitiva con producción, intercambio y consumo bajo supuestos mínimos. El modelo determinístico Arrow-Debreu resultó fundamental para la economía neoclásica, campo que hasta el día de hoy continúa desarrollando y extendiendo las ideas de los dos colaboradores.
4. En 1962 Arrow publicó su investigación sobre el uso de la información como variable económica. Su artículo pionero sobre el aprendizaje sobre la marcha es un clásico que presagiaba el surgimiento de la literatura del crecimiento endógeno. En The Economic Implications of Learning by Doing, Arrow aborda el estudio de la eficiencia con la que los mercados incentivan la innovación y las implicaciones del aprendizaje sobre la marcha en el crecimiento económico. Posteriormente, en 1979 publica The Economics of Information, donde aborda la información asimétrica, la demanda de información y las implicaciones de ver a esta como un insumo económico para los rendimientos a escala.
5. En 1963 Arrow inaugura lo que se conoce como Health Care Economics o economía de la salud. El texto que funda este campo es “Uncertainty and the Welfare Economics of Medical Care”. Dicho artículo se convirtió en el punto de referencia para la economía del cuidado médico, las políticas públicas orientadas a la salud pública y el análisis institucional del mercado de la salud privada. La importancia de estas ideas debería ser obvia: la coyuntura de la pandemia de covid nos obliga a reflexionar sobre las implicaciones económicas de la ciencia médica, la producción de vacunas para prevenir la propagación de enfermedades, los servicios de salud como transacciones de mercado, los seguros médicos y sus repercusiones inmediatas para el bienestar de los ciudadanos. Las ideas pioneras de Arrow sobre los distintos mecanismos de asignación nos permiten reformular las políticas públicas que diversos gobiernos han implementado para mitigar la propagación de enfermedades, así como reconocer mejor espacios de acción y cooperación multilateral.
Arrow, siempre delante de su época, se interesó en temas muy diversos. Entre otras cosas, escribió sobre la economía de la discriminación racial, sobre la integración de hallazgos de la psicología en la economía y sobre la economía ambiental y el cambio climático. También escribió sobre la teoría de las firmas y organizaciones, la democracia y el socialismo.
Conclusión
Ken Arrow fue un renombrado académico e intelectual que cubrió una amplia variedad de temas enfocándose en las ciencias económicas y políticas a la luz de la historia y la filosofía. A lo largo de su travesía intelectual, sin embargo, nunca dejó de recordarnos que la economía se trata en última instancia de la redistribución y, por lo tanto, de cómo nos tratamos mutuamente. Arrow siempre enfatizó que la intersección entre economía y ética no sólo concierne a los economistas, insistiendo siempre en que el gobierno puede ser una fuerza poderosa para el bien común. La visión socioeconómica de Arrow se centra en el concepto de organización como un instrumento para lograr los beneficios de la acción colectiva donde el mercado falla.
Arrow sembró preguntas profundas —tanto de economía como de filosofía política— y usó argumentos matemáticos para intentar resolverlas. Más aún: fue capaz de poner sus logros pasados en perspectiva, dejarlos atrás y continuar buscando nuevas cuestiones. Por estas razones, la historia coloca a Arrow entre los grandes maestros de todos los tiempos. Su contribución arquitectónica se trata, sin exagerar, de la música que subyace a la economía.
José Manuel Ortega Urbina
Estudiante de economía en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Referencias
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1 Sen, Amartya. (1985). Social Choice and Justice: A Review Article. Journal of Economic Literature, 23 (4), p. 1775.
2 Arthur, B. (2019). Kenneth Arrow and Nonequilibrium Economics. Quantitative Finance, 19 (1), p. 29.
3 Sen, A. (2017). The Triumphs of Kenneth Arrow. In On Ethics and Economics: Conversations with Kenneth J. Arrow, edited by Kristen R. Monroe, and Nicholas M. Lampros. New York: Routledge, p. vii.
4 Feiwel, G. (1987). The Many Dimensions of Kenneth J. Arrow. In Arrow and the Foundations of the Theory of Economic Policy. New York: New York University Press, p. xxxiii.