La marihuana como alternativa para enfrentar una crisis económica

La emergencia sanitaria derivada del covid-19 ha llevado a México a enfrentarse a lo que probablemente pueda ser considerada como la peor crisis económica en su historia. La situación actual exige acciones concretas con miras al desarrollo, de lo contrario, todo avance generado durante los últimos años en materia económica se verá perdido. México y la pobreza que reina en el país, aunada a una deficiente política en materia de salud, ha llevado a la propagación del virus por irresponsabilidad y por falta de compromiso social, situación entendible desde el punto de vista del ciudadano promedio cuyo sueldo diario es el único sustento para vivir, en conjunto con la poca educación financiera y cultura del ahorro que tiene la sociedad mexicana.

Consecuencia de lo anterior, las tasas de desempleo y la disminución en el ingreso de los mexicanos se ha hecho presente; por ello, requerimos por parte del gobierno un planteamiento de acciones en el sector salud y económico con proyecciones adecuadas, a fin de sobrellevar la crisis derivada de la pandemia.

Es evidente que el panorama para México no es nada favorable; sin embargo, podría encontrarse en la legalización y comercialización de la marihuana una forma nueva de industria que reduciría el impacto de dicha crisis. Conforme al proyecto de declaratoria general de inconstitucionalidad 1/2018 del índice de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la prohibición al consumo lúdico de la cannabis, prevista en la Ley General de Salud, es contraria al texto constitucional, pues la medida legislativa impide el consumo de marihuana en cualquier circunstancia, cuando para alcanzar los fines que pretende podría limitarse a desalentar ciertas conductas o a establecer prohibiciones en supuestos más específicos, como manejar vehículos o instrumentos peligrosos bajo los efectos de la cannabis, consumirla en lugares públicos o inducir a terceros a que también la consuman.

Ilustración: Víctor Solís

En octubre de 2019, el máximo tribunal del país otorgó una primera prórroga para legislar en la materia, misma que venció al finalizar el primer periodo ordinario de sesiones del Congreso, esto fue el 30 de abril de 2020. Debido a la emergencia sanitaria, la Suprema Corte otorgó al Congreso de la Unión una segunda prórroga para que legisle sobre el consumo lúdico de la cannabis, esto mediante proveído de 3 de agosto de 2020, firmado por el ministro Arturo Zaldívar, teniendo como fecha límite el 15 de diciembre del presente año.

Por sus condiciones ambientales y geográficas, México cuenta con las características ideales para emprender el cultivo a un reducido costo, con la oportunidad de ser exportador gracias a sus diversas rutas comerciales, siendo capaces de satisfacer no sólo la demanda nacional, sino la internacional, cuestión que posicionaría al país dentro de los principales productores y exportadores de la planta.

El negocio de la marihuana brinda a México la oportunidad de un crecimiento económico muy necesitado en las circunstancias actuales, esto debido a que apoya en la generación de empleos mediante la diversificación de oportunidades de negocios en distintas ramas, ya que la legalización del cannabinoide no se limita a actividades de siembra y cultivo, sino que requiere de invernaderos, transporte, estudios científicos, servicios financieros, legales, regulatorios, salud, entre muchos otros. Además, la recaudación de impuestos generada por esta actividad podría destinarse a investigación, educación, salud y desarrollo, considerando que el sector público interviene como ente regulador y dentro de sus funciones deberá contemplar una calidad mínima para que exista un menor impacto en la salud del consumidor.

Aunado a la generación de empleos y la recaudación fiscal, la legalización de la marihuana aporta en los siguientes ámbitos:

• Brinda beneficios a la salud gracias a sus múltiples virtudes medicinales científicamente comprobadas.

• Reduce estereotipos y la discriminación hacia los consumidores, pues como sucede con todas las sustancias de este tipo, existen diversas formas de uso que no necesariamente advierten un comportamiento problemático o adictivo, sino recreativo o lúdico (fines que persigue la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación).

• Disminuye riesgos vinculados al narcotráfico, ya que la actividad estará regulada por el Estado, proyectando que existan características mínimas que adviertan seguridad en el consumo, además de ser una forma de impactar y disminuir la adquisición de forma ilegal, y

• Posiciona al país como líder en el proceso de siembra, cultivo y exportación de la planta, impactando de forma global como reductores de riesgos y daños derivado del estudio y regulación de la droga.

Es necesario voltear a otros países que han brindado la oportunidad a la legalización y aprender de su proceso. Como ejemplo, según la empresa estadounidense especializada en análisis de datos relativos a la evolución del mercado de cannabinoides BDSA, la industria de la marihuana registró ventas en 2017 por aproximadamente 9000 millones de dólares únicamente en Estados Unidos.

Por todo lo anterior es que resulta de vital importancia detectar las necesidades económicas del país y evaluar las opciones para atender de manera efectiva la problemática que ha dejado la pandemia actual. La legalización de la marihuana no sólo debe ir enfocada al consumo, sino buscar la regulación de actos de comercio que brinden un ingreso al país y apoyen a la generación de empleos, todo esto regulado por las dependencias competentes para ello y buscando tener importancia a nivel internacional sobre el tema.

 

Jorge Luis De La Cabada Hurrle
Licenciado en Derecho por la Universidad Anáhuac, institución en la que estudia la maestría en Dirección de capital.

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Publicado en: Economía, Sociedad