En noviembre de 2020, comenzó la discusión de una iniciativa de reforma a la Ley del Banco de México que lo obligaría a comprar los dólares en efectivo que las instituciones financieras no puedan repatriar. Esta iniciativa busca proteger a la comunidad migrante que trae sus remesas en efectivo y enfrenta un tipo de cambio no competitivo. Tras ser aprobada por el Senado, fue turnada a la Cámara de Diputados, que convocó a Parlamento Abierto el 1 y 2 de febrero con la presencia de autoridades, legisladores, periodistas e instituciones financieras. A pesar de que los diputados concluyeron que la minuta requiere mayor análisis, se mantiene en carácter de pendiente en el palacio legislativo de San Lázaro a la espera de ser activada.
La iniciativa fue presentada por el senador Ricardo Monreal (Morena) para reformar los artículos de la Ley del Banco de México en materia de captación de divisas ante las comisiones de Hacienda y Crédito Público y Estudios Legislativos. El Banco de México participó en un grupo de trabajo con estas comisiones, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para exponer los diversos riesgos de esta reforma que atenta contra la estabilidad macroeconómica del país, vulnera la autonomía del Banco Central y debilita la normatividad en prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT).
Tanto el Banco de México como las instituciones financieras en el Parlamento Abierto reconocieron que es necesario atender la problemática que enfrentan los migrantes que utilizan efectivo, pero la solución debe ser mediante la inclusión financiera y el uso de medios digitales bancarios. En contexto, el año pasado ingresaron al país 40 607 millones de dólares (mdd) de remesas; únicamente 277 mdd lo hicieron en efectivo —monto menor al 1 %— y el resto lo hizo mediante transferencias electrónicas. Por otra parte, el Banco de México expuso que, entre enero y septiembre de 2020, las instituciones financieras captaron 4 731.9 millones de dólares; de ese total, colocaron 744 millones de dólares en el país, repatriaron 3 886.8 millones de dólares al país de origen mediante sus contratos con corresponsalías, y destinaron 102 millones de dólares (el 2 %) a sus bóvedas.

Ilustración: Víctor Solís
Violación a la autonomía de Banxico
La autonomía del Banco de México se sustenta en el artículo 28 constitucional y en la Ley del Banco de México. En su artículo 18, la Ley establece que el Banco contará con una reserva de activos internacionales para coadyuvar a la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional mediante la compensación de desequilibrios entre ingresos y egresos de divisas del país.
Que el Congreso de la Unión defina y decida en qué activos específicos debe invertir el Banco es una afectación directa a su autonomía, ya que anularía la intervención de Banxico en la composición de las reservas internacionales. Adquirir los activos de las instituciones de crédito trasladaría el riesgo de comprar activos relacionados con actividades ilícitas. Esta situación repercutiría adversamente en la estabilidad macroeconómica: las reservas internacionales podrían ser embargadas al perder la inmunidad soberana que actualmente tiene el Banco de México en los mercados internacionales, y pondría en riesgo los acuerdos entre el Banco y las autoridades financieras internacionales como la línea swap con la Reserva Federal y la Línea de Crédito Flexible con el Fondo Monetario Internacional.
Además, el Banco de México tendría la obligación de destinar recursos a un propósito específico. Comprar dólares implica operaciones de mercado abierto mediante la emisión de pasivos para esterilizar la inyección de pesos. Estas operaciones crearían distorsiones en precios y Banxico tendría que asumir el costo financiero de captar recursos de la banca.
Activos de las Reservas Internacionales
De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, las reservas de un país están constituidas por activos de disponibilidad inmediata y, en el supuesto de incluir dólares de procedencia desconocida, no calificarían para considerarse como reservas. Estos activos serían improductivos en el Banco porque no podrían invertirse. Los intermediarios internacionales pondrían especial cuidado en las operaciones de Banxico, ya que México está considerado un país de alto riesgo de lavado de dinero.
Normatividad en prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT)
México es parte del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) que tiene por objeto el combate al lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo. Las instituciones financieras mexicanas pueden repatriar dólares a través de corresponsalías; sin embargo, la legislación en esta materia es tan estricta que los corresponsales se abstienen de participar con instituciones financieras que no tengan los más altos estándares internacionales. Esta iniciativa sólo trasladaría el riesgo de reputación de las instituciones financieras al Banco Central y, en consecuencia, relajarían sus controles en esta materia en dirección opuesta al esfuerzo internacional.
Finalmente, el Banco de México propuso soluciones a cada una de las problemáticas expuestas en la motivación de la reforma que no erosionan la estabilidad macroeconómica del país y fortalecen la normatividad para combatir las actividades ilícitas. Entre ellas: coordinar a los intermediarios mexicanos mediante el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero para abrir corresponsalía a todos los intermediarios nacionales, y crear una plataforma tecnológica que centralice la información de las transacciones de divisas en efectivo que permita gestionar riesgos en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
Adriana García
Investigadora sénior en México, ¿cómo vamos? Economista por el ITAM. Se especializa en finanzas públicas, indicadores macroeconómicos y en los avances tecnológicos para mejorar la vida de las personas. En el sector público ha trabajado en la Unidad de Planeación de la Hacienda Pública y en la Dirección de Tecnologías de Información en Pemex.