Mercado laboral y trabajo no remunerado en tiempos de pandemia

Nos encontramos en medio de una crisis sanitaria que ha afectado enormemente la economía mundial. En el caso de México, la caída del PIB en el trimestre correspondiente al confinamiento fue histórica y se prevé que la caída de la economía genere graves rezagos en los niveles de pobreza y desigualdad.

¿Pero qué pasa en particular con las mujeres durante una crisis económica? Existe evidencia de que las crisis generan retrocesos en los avances logrados en materia de igualdad de género, ya que esto implica una intensificación mayor en el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, así como en el sector informal (Gálvez & Rodríguez, 2011).

Ilustración: Víctor Solís

De acuerdo con el Censo Económico del INEGI en 2019, la participación laboral formal de las mujeres destacó en los sectores relacionados a la educación, salud, servicios de alojamiento temporal, bebidas y alimentos y comercio al por menor, estos últimos dos sectores fueron los que registraron la caída más significativa del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) en la segunda fase de la pandemia, lo que ha implicado una contracción del empleo en dichos sectores, afectando principalmente a mujeres.

En el caso del sector salud, las mujeres constituyen el 72.8 % de la ocupación en el sistema de salud (PNUD, 2020); es decir, que en mayor medida han sido las mujeres quienes han afrontado largas jornadas laborales en clínicas y hospitales para atender la crisis sanitaria por covid-19, lo que vulnera su propia salud e integridad.

Sin embargo, esto no termina aquí, muchas mujeres se han dedicado al sector informal previo a la pandemia, principalmente al comercio al por menor y a ello se han sumado miles de mujeres que han perdido su empleo y han buscado en la informalidad una manera de subsistir, algo que se reflejó inicialmente en el segundo trimestre del año con un incremento en la tasa de informalidad 2.3 % mayor que en hombres; si bien la informalidad ha sido la manera de seguir generando ingresos para acceder a una canasta básica, lo cierto es que también implica vulnerabilidad económica y sanitaria.

El confinamiento tan prolongado en México no sólo ha frenado actividades económicas no esenciales, también cambió la manera en que se realizan las actividades educativas que en  muchos hogares se ha reflejado en la intensificación del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, ya en los resultados de la última Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo se registró que las mujeres destinan 50.1 horas semanales a este tipo de trabajo, 32.5 horas más en comparación a los hombres (INEGI, 2018), cifras que seguramente han incrementado en lo que va de la pandemia.

Desde el ángulo que se observe, las mujeres han sido las más perjudicadas en la crisis que estamos viviendo, sin importar si pertenecen a un sector formal o informal de la economía o si sólo se dedican al trabajo doméstico no remunerado. Las crisis económicas provocan siempre la precarización del trabajo de las mujeres y desafortunadamente la crisis actual no es la excepción.

Poco a poco la economía se está reactivando y los hogares requieren ingresos para satisfacer sus necesidades básicas como vivienda y alimentación; sin embargo, la precarización laboral propia de cualquier tipo de crisis puede agudizar la brecha salarial preexistente a la pandemia, pues la falta de empleos y la necesidad de seguir en casa ya sea para evitar el riesgo de contagio o para estar a cargo de los cuidados del hogar va a generar que la recuperación laboral de mujeres sea aún más lenta.

En ese sentido, será importante que las políticas públicas encaminadas a la recuperación económica incluyan un enfoque de género para evitar retrocesos en la equidad de género en México.

 

Estefanía Rodríguez Torres
Presidenta de la Asociación Nacional de Estudiantes de Economía A. C.

 

Referencias

Gálvez, M. L., & Rodríguez, M. P. (2011). La desigualdad de género en las crisis económicas. Investigaciones Feministas, 2, 113-132.

INEGI. (17 de Abril de 2018). Seminario: La Agenda 2020 para el Desarrollo Sostenible y el seguimiento de sus objetivos en el Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe. Santiago, Chile.

INEGI. (30 de Junio de 2020). Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo.

PNUD, M. (2020). Desafíos de desarrollo ante la COVID-19 en México. Panorama Socieconómico. PNUD América Latina.

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Publicado en: Economía, Sociedad