Sociedad

Francisco y el sexo: pistas para una lectura no católica de Amoris Laetitia

Francisco había logrado no hablar (tanto) del tema que obsesionaba a la Iglesia de Wojtyla y Raztinger: el sexo. Bueno, es decir, de matrimonio convencional y de cómo cualquier relación sexual que no ocurra dentro de ese ámbito es una cosa abominable. Tal vez consciente de que para muchos críticos y fanáticos, el sexo se convirtió en el único parámetro para medir la “modernidad” de la Iglesia, la primera lección de Francisco fue no darle gusto a nadie.