Cuando hablamos sobre el porfiriato, la tradición nos dice que es una historia de explotación, de niveles de desigualdad parecidos a los del México colonial, caracterizada por la figura del peón encasillado, los jornales que apenas llegan a los niveles de subsistencia y una élite política y económica que extraía tanto como le era posible.
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La desigualdad en la Ciudad de México
Si vemos los casi 30 kilómetros de la Avenida de los Insurgentes que atraviesa la ciudad de norte a sur, o Viaducto que la atraviesa de oriente a poniente, la Calzada de Tlalpan de centro a sur o el Circuito Interior, encontramos gran disparidad entre los ingresos de las personas, su riqueza, la calidad de infraestructura.
Ciclos de desigualdad
La desigualdad es un fenómeno mundial, quizá el reto más importante de nuestro tiempo y la dinámica de la globalización ha jugado un rol crucial en su comportamiento. Hoy podemos decir, con un grado elevado de confianza, que la desigualdad global es menor entre países, producto de la gran convergencia en estándares de vida que ha ocurrido en buena parte del mundo en desarrollo, en especial en China e India. A su vez, la desigualdad entre personas se incrementa conforme las clases socials se vuelven relevantes nuevamente.
Los paraísos fiscales y la desigualdad global
La opacidad con la que operan los paraísos fiscales y las ventajas que ofrecen a las personas y empresas más acaudaladas del mundo cuentan una historia a la que no habíamos tenido acceso sino hasta la filtración de los Panama Papers en 2016. La filtración del pasado 5 de noviembre, denominada Paradise Papers, ofrece una nueva mirada al funcionamiento al interior de la actual arquitectura financiera global y sus grandes ganadores, aunque poco se hable de sus miles de millones de perdedores.
Tiempos de mitos fiscales en América
Hablar de competitividad fiscal en los tiempos de los paraísos fiscales no sólo es ridículo en términos prácticos, es obsceno desde una perspectiva ética, pensar en esos términos es el equivalente a legitimar la carrera hacia el fondo y, con ello, la precarización de la capacidad del Estado para realizar sus funciones.
Las discusiones fiscales hoy más que nunca están envueltas en la economía política de la desigualdad, en la distribución de poder al interior de las sociedades y es en esos términos que debemos evaluar ideas como las de los Republicanos o las de los despachos fiscales en México.
La Revolución rusa y la desigualdad
La literatura moderna que busca explicar la relación entre inestabilidad política y desigualdad nos da pistas para entender cómo la fuerte desigualdad de la Rusia zarista amplificada por los cambios en la economía global es una de las principales causas para entender la Revolución rusa.
La desigualdad en el ejercicio de los derechos sociales
Los datos de carencias sociales del CONEVAL y la medición multidimensional de la pobreza son herramientas útiles para poder medir, de manera muy general, el avance en el cumplimiento de derechos sociales y la eficacia de la política social. Sin embargo, se requiere visibilizar y analizar el grado del cumplimiento de los derechos sociales y las desigualdades que existen entre sectores económicos y sociales.
Las brechas de la desigualdad: un sur medieval que convive con un norte moderno
Es un lugar común, cuando se discuten las grandes desigualdades regionales del país, decir que existen dos o más Méxicos, que somos una economía dual, con una parte integrada a la economía internacional, moderna, bien adaptada al siglo XXI y, por otro lado, distintas regiones en el atraso, más parecidas al siglo XIX que al XX o al XXI. Esta realidad se ve reflejada en accesos diferenciados a bienes y servicios públicos.
Sobre las instituciones: hacia un modelo más allá de la extracción, los privilegios de las élites y la maldición de los recursos
El mediocre desempeño de la economía mexicana y la aparente fallida transición política son dos fenómenos que pesan profundamente en las reflexiones académicas y de dominio público en el país. El estancamiento salarial, la incidencia de pobreza (en sus múltiples avatares estadísticos), la inseguridad, la ingobernabilidad, la falta de consensos políticos y adopción de reformas e iniciativas ciudadanas son fenómenos que validan una perspectiva pesimista.
¿Es México un país pobre?
El México de los grandes edificios en Paseo de la Reforma en la Ciudad de México, los autos de lujo de San Pedro Garza García en Nuevo León, o las grandes casas porfirianas del Paseo de Montejo en Mérida resulta terriblemente contrastante con el México que se vive en Ecatepec, en el Estado de México, o en Tahdziú, Yucatán; este último considerado el municipio más pobre en América Latina.