La incidencia del Estado en la vida privada de las personas es innegable. Sin embargo, en este sistema de poder participan también la Iglesia e intereses privados, produciendo mecanismos de control que reprimen la sexualidad y sus expresiones. Aun cuando esta influencia no sea expresa o directa, al estar tan cercana a la práctica político-legislativa, quebranta el modelo del Estado laico, y excede los límites de la tolerancia de la sociedad en cuanto a quiénes pueden decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad.
feminismo
Las mujeres son de todos: o de cómo no entienden que no entienden
En las semanas que acaban de pasar se han desatado debates interesantes sobre un texto de Valeria Luiselli que —según la interpretación—, criticaba al feminismo o no, —desde un lugar de privilegio o no—; otro en torno a si la decisión de Café Tacvba de ya no tocar en vivo Ingrata es censura, y uno más reciente sobre la pertinencia de otorgar un Óscar a Casey Affleck.