El dato más reiterado del impacto que ha tenido la implementación de la denominada “guerra contra las drogas” en México es el número de homicidios. Poco suele comentarse de los efectos que ha tenido esta política de Estado en las dinámicas de compra-venta-uso de drogas a nivel local y las implicaciones de ello en las condiciones de vida de las personas usuarias, especialmente de aquellas con menores recursos.
guerra contra el narcotráfico
¿Para cuándo habrá programas de reducción de daños por consumo de drogas en México?
En los últimos años se ha avanzado en el debate en torno a la necesidad de diseñar mejores políticas de drogas que prioricen la salud pública y el respeto a los derechos humanos. Sin embargo, las alternativas que hasta ahora han sido aprobadas en México, aún están lejos de concebir al usuario de drogas como un ciudadano sujeto de derechos.
En el país de las cárceles: migrantes presos en Estados Unidos y sus celadores
Estados Unidos es el país con más prisioneros en el mundo. En la última década ha encarcelado a una proporción más grande de su población que en cualquier otro momento de su historia. También es la nación con la mayor infraestructura de detención de inmigrantes del planeta: cada año pone tras las rejas a entre 380,000 y 442,000 migrantes, incluyendo residentes permanentes, desplazados solicitando refugio y víctimas del tráfico de personas.
Violencia contra las mujeres en la guerra contra las drogas
En la guerra cultural que se ha emprendido por parte de algunos sectores de hombres y mujeres en redes sociales, se ha argumentado que los hombres sufren la mayor parte de la violencia homicida, sobre todo enfatizando los casos de la violencia en contextos de guerra. Aunque la proporción es mayor, lo que hay que preguntarse es precisamente por qué es mayor entre hombres que en mujeres.
Linchamientos: la violenta ambigüedad de la justicia
Hay un fenómeno donde todavía parece «evidente» lo que se vale y lo que no, en cuanto al recurso de la violencia: los linchamientos. Un linchamiento es la ejecución pública y tumultuaria de personas en clara desventaja numérica. Sin procedimiento de juicio y de forma ilegal, los agresores recurren colectivamente a la violencia para «defenderse» de quienes perciben como una amenaza o para «hacer justicia» por mano propia.