Se sentía la tensión en el aire. Algo raro para una ciudad acostumbrada a la exhibición y al despliegue de poder. Había en las calles más personas que de costumbre; gente extraña, que no caminaba con el paso apresurado de los profesionistas y burócratas que generalmente recorren las principales avenidas. Se escuchaba ruido en las calles, pero también se sentía el silencio producto de la incertidumbre.
Hillary Clinton
Tenemos que hablar de 2016
Si hubiera ganado Hillary Clinton, hablaríamos de sus dificultades de lidiar con una población polarizada o del crecimiento de discursos de estado de bienestar como los de Bernie Sanders. Miraríamos con gracia cómo el Reino Unido busca prolongar o incluso cancelar su salida de la Unión Europea. Nos mantendríamos escépticos al avance de Le Pen en Francia o de la derecha en Alemania. El proceso electoral mexicano de 2018 sería uno “normal”. Pero ganó Trump.
Frente a Trump: Lo que resulta tangible es el miedo
Quizá es una obviedad decir que el mundo después de la pasada elección presidencial en Estados Unidos ya no es, ni será, el mismo. Sin embargo –también quizá– es una obviedad que vale la pena repetirse, en gran medida porque parece que la incertidumbre y el miedo son los dos elementos qué más hacen eco entre los aludes de análisis, comentarios y predicciones publicados a lo largo de la última semana sobre la victoria de Donald Trump.