México experimenta un proceso de transición demográfica donde un aumento en la esperanza de vida, en conjunto con una disminución en la tasa de fertilidad, ha conducido a un cambio en la distribución de la población en términos de grupos de edad. Los datos del Censo de Población y Vivienda respaldan estos cambios, ya que en 2010 alrededor del 6% de la población eran adultos mayores, pero se espera que para 2030 este porcentaje aumente a 12.5%.