Esta semana ha comenzado en Ottawa la tercera ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en un entorno de relativa calma, después de las incendiarias declaraciones realizadas por el presidente Trump en las que amenazó con la retirada unilateral del tratado dado que era el “peor acuerdo comercial de la historia”. Pese a la alarma suscitada, el denostado show político liderado por la administración americana ha divergido diametralmente del tono.