Como lo ilustra el proceso social de cambio desencadenado por Lutero, los grandes debates de ideas frecuentemente indican cambios en la conducta social. Tras la crisis financiera global, economistas y expertos han venido a fungir un papel similar al de los monjes en el siglo XVI atrapados en discusiones cuasi-místicas sobre cómo instaurar un paraíso en la tierra a través de políticas públicas.