La naciente discusión sobre la desigualdad en México, lejos de centrarse como un tema de derechos e igualdad de oportunidades, se ha polarizado en voces que, desde la política, los negocios y medios de comunicación, hacen un llamado a desestimar en cierto grado la importancia que la desigualdad tiene en temas tanto de pobreza como de crecimiento económico.