Una de las características más conocidas de la economía mexicana es que es una economía con una alta desigualdad de ingresos. Sabemos que los ingresos del 10% más rico de la sociedad equivalen a casi el 40% del total de ingresos en México, mientras que los ingresos del 10% más pobre equivalen sólo al 1.6% del total de ingresos. Sabemos también que el coeficiente de Gini es de 0.49, siendo éste de los más altos de América Latina.