En México el aborto es un delito en la mayor parte del territorio, salvo que éste se realice cuando el embarazo es producto de algunas causas o tiene ciertas características. La regulación de esta práctica es de carácter estatal, por lo que cada entidad federativa establece cuándo el aborto es delito y cuándo no, los trámites que se deben hacer para llevarlo a cabo y la forma en que se presta el servicio.