Los primeros intentos por entender a la globalización como un evento no sólo de dimensiones históricas, sino también como uno con implicaciones que van más allá del Norte Global, ha llevado al surgimiento de dos líneas de pensamiento. Por una parte, tenemos una perspectiva en la que la globalización es un proceso lineal que surgió en algún momento en la historia y continúa el día de hoy, volviéndose cada vez más complejo. Por otra parte, tenemos una corriente que proyecta a la globalización sin hacer alusión a los orígenes de la humanidad, sino que rastrea en un momento concreto el inicio de este proceso.
En la primera ola de pensamiento, trabajos como el del economista Jeffrey Sachs,1 pintan a la globalización como un evento que inició hace 60 000 años. En este escenario, el mundo siempre ha estado conectado de alguna manera, dando origen a nuevos fenómenos tanto positivos como negativos. Esta visión proyecta a la globalización como el resultado de factores geográficos y climáticos que son parte de la modernización y en el que el determinismo geográfico es un componente nodal para entender el surgimiento de los Estados.2 Desde esta perspectiva, la pregunta no es si la globalización puede terminar, sino cómo podemos lidiar con sus consecuencias desiguales. La solución, desde esta perspectiva, es la creación de una comunidad verdaderamente global3 en la que los países ricos tengan la obligación de liberar fondos y tecnologías para los países pobres.4 Desde esta perspectiva, la historia es un proceso lógico, lineal y evolutivo.

La segunda perspectiva resulta más compleja de sintetizar, puesto que está repleta de diversos enfoques temporales, geográficos y, en algunos casos, de rupturas y discontinuidades. Para autores como el historiador Joseph E. Inikori,5 la globalización surgió en el continente africano en el siglo XV, como resultado de las redes comerciales creadas a lo largo del Río Níger, que conectó a África Central con el norte del continente. Por su parte, autores como Ronald Findlay y Mats Lundahl6 dan cuenta de cómo la globalización puede surgir como consecuencia de la expansión de los imperios. Estos autores encuentran los orígenes de la globalización en el siglo XII, con la expansión del imperio mongol desde China hasta Europa del Este. De acuerdo con esta línea de pensamiento, la globalización no es un proceso único e irrepetible en la trayectoria histórica, pues si en el siglo XIV la globalización generada a partir de la expansión militar sucumbió, el siglo XX presenció el surgimiento de una nueva globalización donde el elemento constitutivo estaba formado por el componente político e ideológico posterior a la caída del comunismo.
La corriente de la globalización temprana, encabezada por Dennis O. Flynn y Arturo Giráldez,7 fundó una nueva tradición teórica que identifica el origen de la globalización en la incorporación de América al mercado global de la plata, a través del cual el intercambio con Asia y Europa se volvió constante. Los autores de esta corriente enfatizan la dimensión económica de larga duración. Por ejemplo: Mariano Bonialian rastrea el caso chino desde el siglo XVI hasta el siglo XXI.8 En contraposición, otro grupo de historiadores ha debatido los fundamentos de la globalización temprana, declarando que la globalización fue un producto de la integración mundial del precio de los granos durante el siglo XIX.9
Por último, y dentro de esta segunda perspectiva en la que he categorizado las concepciones históricas respecto a la globalización, se encuentra un enfoque que, al igual que el caso anterior, rastrea los orígenes del proceso en el siglo XVI, pero que proyecta a la globalización como parte del cenit del sistema capitalista. Para estos autores, por tanto, la crisis de la globalización es más una crisis del mismo sistema que algo nuevo e inevitable.10
Esta perspectiva corresponde a la teoría de los sistemas-mundo, un modelo que reflexiona en torno al cambio a escala mundial desde una perspectiva histórica.11 Se trata de un acercamiento a los cambios sociales basado en el concepto de “sistemas geohistóricos”,12 un marco que ha servido para categorizar el sistema-mundo capitalista como una estructura formada por la expansión europea a las Américas en el siglo XVI, misma que dividió al mundo en tres diferentes grupos: centro, semiperiferia y periferia.13
Para el sociólogo Immanuel Wallerstein, el elemento constitutivo del sistema-mundo moderno es el capitalismo: un espacio integrado a través del tiempo en el que se concentran actividades productivas, siendo la acumulación interminable de capital el objetivo primordial del sistema.14 Dentro de este enfoque, la protesta es un símbolo del descontento con la manera en que la hegemonía global se ha conducido, la cual restringe el bienestar de la población. A diferencia de las posturas anteriores, esta última posee un carácter ideológico que puede fungir como motor del cambio social: la cuestión no es cómo lidiar con la globalización, sino en qué momento es que la globalización —y el sistema-mundo— caerá como resultado de sus contradicciones internas. Es importante aclarar, sin embargo, que el estudio de los sistema-mundo —y, por tanto, de la globalización—, como cualquier otro enfoque histórico serio, no pretende predecir el futuro. Por el contrario, el modelo de Wallerstein plantea una multitud de escenarios en los que el siguiente acto puede ser mejor o peor al anterior, pues todo depende de la lucha social y las formas en las que las sociedades decidan organizarse.15
Si la historia puede y debe contribuir al entendimiento de la actualidad, no es a través de la historia entendida como maestra de la vida, sino como un testimonio de la experiencia humana capaz de dar cuenta de escenarios posibles que permitan proyectar futuros prometedores.16 La propuesta sobre la utilidad de los sistema-mundo para conocer los cambios de sus estructuras, planteada por Michael Warren, Patrick Manning, Jackie Smith y Ruth Mostern, puede ayudar a entender procesos de larga duración y de este modo cuestionar las fronteras nacionales y las historias hegemónicas, así como vislumbrar diversas formas de resistencia contra el sistema-mundo capitalista.17
Hasta el momento he intentado presentar un breve recorrido historiográfico por las dos concepciones de la globalización que considero más relevantes. Ahora quisiera responder a una segunda pregunta: ¿por qué se trata de un concepto importante para entender la actualidad? Aquí es importante recordar que la globalización no es un hecho inevitable e indiscutible y que lo que sucederá en el futuro está en nuestras manos. En la última entrada de su blog personal, escrita en julio de 2019, Wallerstein decía que“lo que aquellos que vivan en el futuro pueden hacer es luchar contra uno mismo para que el cambio pueda volverse realidad. Sin embargo, creo que hay un 50-50 de posibilidades de que se logre un cambio verdaderamente transformador, pero sólo un 50-50”.18
Oscar Rojano
Licenciado en historia por la UAM Iztapalapa, especialista en historia económica por la Facultad de Economía de la UNAM y estudiante de la maestría en instituciones y economía política en la Universidad de Barcelona
1 Sachs, J. The Ages of Globalization. Geography, Technology, and Institutions, Columbia University Press, Estados Unidos, 2020.
2 Boix, C. The Origins of State, World Bank, 2017. Diamond, J. Guns, Germs and Steel. The Fates of Human Societies, W. W. Norton & Company, 1999. Joram, M.; Moav, O; y Pascali, L. “The Origin of the State: Land Productivity or Appropriability?”, Journal of Political Economy, 2021. Sachs, J. Tropical Underdevelopment, National Bureau of Economic Research, febrero del 2001, p. w8119.
3 Held, D. “Democracy and Globalization”, Global Governance, 3.3, 1997, pp. 251-67. Held, D.; y McGrew, A. “Introduction: Globalization at Risk?”, in Globalization Theory: Approaches and Controversies, ed. Held, D.; y G. McGrew, A. Polity, Oxford, 2007, pp. 1-8.
4 Haass, R. “Globalization Strikes Back”, Project Syndicate, 2021.
5 Inikori, J. E., “Africa and the Globalization Process: Western Africa, 1450-1850”, Journal of Global History, 2.1, 2007, pp. 63-86.
6 Findlay, R.; y Lundahl, M. “The First Globalization Episode : The Creation of the Mongol Empire, or the Economics of Chinggis Khan”, Asia and Europe in Globalization : Continents, Regions and Nations, Asia and Europe in globalization : continents, regions and nations. – Leiden [u.a.] : Brill, ISBN 90-04-15350-0. – 2006, pp. 13-54, 2006.
7 Flynn, Dennis O.; y Arturo Giráldez. “Born with a “Silver Spoon”: The Origin of World Trade in 1571”, Journal of World History, 6.2 (1995), pp. 201-121. Flynn, Dennis O.; y Arturo Giráldez. “Path Dependence, Time Lags and the Birth of Globalisation: A Critique of O”Rourke and Williamson”, European Review of Economic History, 8.1, 2004, pp. 81-108.
8 Bonialian, M. “Relaciones económicas entre China y América Latina. Una historia de la globalización, siglos XVI-XXI”, Historia Mexicana, 70.3, 2020, pp. 1231-1274.
9 O’Rourke, K. H.; y Williamson, J. G. “When did globalization begin?”, National Bureau of Economic Research, NBER working paper series, 2000, pp. 1-54. O’Rourke, K. H.; y Williamson, J. G. “Once More: When Did Globalisation Begin?”, European Review of Economic History, 8.1, 2004, pp. 109-117.
10 Aguirre Rojas, C. “Para una crítica del concepto de “Globalización””, Aportes, VI.016, 2001, pp. 29-42. Wallerstein, I. Historical Capitalism, Verso, 1983. Wallerstein, I. “Globalization or the Age of Transition?: A Long-Term View of the Trajectory of the World-System”, International Sociology, 15.2, 2000, pp. 249–65. Wallerstein, I. “After Developmentalism and Globalization, What?”, Social Forces, 83.3 2005, pp. 1263-1278.
11 Conrad, S. Historia Global. Una Nueva Visión Para El Mundo Actual, Editorial Planeta, 2017.
12 Taylor, P. J. “World-Systems Analysis and Globalization. A Jacobsean Exploration of Pasts, Presents and Futures”, Belgeo, 3, 2005.
13 The Modern/Colonial/Capitalist World-System in the Twentieth Century: Global Processes, Antisystemic Movements, and the Geopolitics of Knowledge, ed. by Ramón Grosfoguel and Ana Margarita Cervantes-Rodríguez, Greenwood Press, 2002.
14 Wallerstein, I. Historical Capitalism.
15 Wallerstein, I. “After Developmentalism and Globalization, What?”.
16 “Divulgar la historia, tender puentes”, El Universal, 2020.
17 Michael Warren Murphy and others, “Introduction”:, Journal of World-Systems Research, 26.2, 2020, pp. 143-150.
18 Immanuel Wallerstein, “This Is the End; This Is the Beginning”, Immanuel Wallerstein, 2019.
Cierto y los ciclos se repiten a través del tiempo, ahora totalmente avalado por el actual conflicto, en donde las posiciones económicas están sobre de la real búsqueda de estabilización global de los mercados, porque ahí encuentran un excelente combustible para operar a través del desorden, donde el respeto al ser humano es minimizado a grados vulgares y criminales, tal y como lo fue en la época de tráfico de esclavos.